martes, 21 de octubre de 2008

Rojo

Tenía los labios tan tan rojos que todo a su alrededor parecía en blanco y negro, tonalidades grises a lo sumo... y no, no era una fotografía, porque me hablaban, me hablaba, me contaba, me susurraba... y sólo dejaba de hacerlo para seguir besándonos y poniéndonos los labios aún más y más rojos... rojísimos... vivísimos...