jueves, 4 de diciembre de 2008

del principio hasta el final

Te acorazaste,
quisiste convertirte en un fortín,
inquebrantable...
hasta blindaste tus ventanas...
y ya ves, no te sirvió de nada.

5 comentarios:

Nébula dijo...

así es la vida :/

Rom.- dijo...

nunca sirve... por suerte.

Rubí dijo...

Lo sé, nunca sirve y si por un instante me senti más segura, fue para ser más vulnerable al segundo siguiente.

Serendipia dijo...

las disculpas no deberían ser a oscuras, deberían gritarse en el vacío de un folio

pequeña extraterrestre dijo...

El dolor aflora de nuestro interior a gritos, y, aunque intentemos acallarlos, siempre nos vencen. También sucede con los suspiros de felicidad. Y es que es difícil esconderse.

Gracias por la visita!!