miércoles, 21 de enero de 2009

Berlín

En Berlín nos hemos aprendido. Tantos amaneceres compartidos y sólo entendíamos esplendores, apenas miserias.

Desvistiéndote, me he desvestido, ya sé. Ahora intuyo tu desencanto, no soy lo que esperabas, y... yo siento lo mismo.

Podemos consolarnos con la experiencia, lo aprendido, convencernos de que nos será provechoso, o... podemos olvidar el rencor, pensar que no hay tiempo que perder, que el mundo empieza hoy.

Sin vencedores, ya sabes, tu y yo contra la historia, ven, vamos, crucemos el telón y ocupemos Berlín.

2 comentarios:

flauteta dijo...

" Siempre os quedará ¿Berlín?", no? De todo se aprende, eso es verdad. Aunque a mí, a veces me cansa hacerlo. Un día me dejaste un comentario en mis letras... "¿y qué ocurre con los desacordes?, ¿nunca formarán un puzzle?" y sigo sin poderte responder aunque OJALÁ. Ojalá latidos todo lo pudieran.
Desde aquel día te sigo. Ahora ya lo sabes.
Me gustan esas tus 4 líneas coordinadas.

Nébula dijo...

Desvestirse es un riesgo, pero hay que arriesgarse si uno quiere ganar o, como poco, participar.

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