jueves, 12 de febrero de 2009

Caminos mínimos

El algoritmo de Dijkstra, también conocido como de los caminos mínimos, es útil cuando se pretende encontrar la mejor forma de alcanzar todos y cada uno de nuestros objetos de deseo partiendo de la situación en la que nos encontramos actualmente.

Asume el nombre de su creador, Edsger Dijkstra, que lo ideó en 1959.

Se trata, dice el procedimiento, de explorar todas las posibilidades que se nos ofrecen en la situación actual y seleccionar la más valiosa. Una vez hecho ésto, se añade la meta alcanzada a la lista de objetivos conseguidos. A partir de aquí se repite el procedimiento eligiendo siempre la mejor opción que, partiendo de uno cualquiera de los lugares ya alcanzados, nos haga llegar a alguno de los sueños que aún nos quedan por cumplir.

Cuando se hayan satisfecho todos los objetivos, hemos terminado.

Está basado en el principio de que el mejor trayecto entre la situación actual y un deseo a alcanzar está formado por la sucesión de los recorridos más interesantes entre ese punto de partida y todas las coyunturas intermedias.

Si fuera cierto, sería tan fácil... ¿verdad?.

2 comentarios:

Paula dijo...

Si, asi sobre el "papel" se ve facilísimo.

Lástima que la realidad sea tan complicada o nosotros lo hagamos todo tan dificil.

Judith dijo...

Si fuese tan fácil, la vida no tendría ni "sal" ni "pimienta". Por no hablar de lo peligroso que podría resultar...

Algunas veces la dificultad nos da el equilibrio que necesitan nuestras vidas.