domingo, 15 de febrero de 2009

Extancare

Agua estancada, agua envenenada, dicen.

Cuando se obstruye el curso de un torrente, el agua se empantana, se estanca. Allí nada válido prolifera, nada productivo florece, sólo oscuridad, recogimiento, ensimismamiento.

No existe aporte de ideas frescas, nuevas, distintas, sólo se da vueltas una y otra vez a los mismos pensamientos recurrentes. Se trata continuamente del mismo agua agitándose en círculos, a lo sumo, en espirales... moverse, al fin y al cabo, sin cambiar de lugar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre, siempre se puede desestancar, para que siga fluyendo.

Pero hay que querer hacerlo...

Gabrielle Q. dijo...

Muchas veces caemos en ese estancamiento. Le damos tantas vueltas a las cosas que nunca llegamos a un final, supongo que se vuelve cómodo.

Paula dijo...

Que razón llevas.

Me ha gustado esta entrada, si.