lunes, 16 de febrero de 2009

A manos llenas

Le robó su sueño.

Se fingía dolorido.

En realidad, no le importunaba, sabía que, en cuanto volviera a quedarse dormido, conseguiría más.

3 comentarios:

inma dijo...

Hola,

gracias por pasarte por el blog, recién veo tu comentario. He estado leyendo el tuyo y paseando por tu flirk; tienes unas fotos preciosas; y algunos textos muy íntimos.

te seguiré leyendo,

saludos

Nébula dijo...

se esconde y sueña


.*

Judith dijo...

Aunque se caiga algún sueño, queda la certeza que miles nuevos están por llegar.