martes, 10 de marzo de 2009

Lo miró desde el otro extremo de la sala y sintió que... en fin... fue en ese primer momento cuando decidió dedicar el resto de la noche a averiguarlo, y a contárselo, pero antes, tenía que esperar a que estuviera solo.

-Pareces muy triste-

Ése fue el comienzo, y él pensó que debía ser la única persona en el mundo capaz de intentar una conversación con tal desgarradora sinceridad.

-Sí, lo pareces... y te queda bien-

Se preguntó si realmente le quedaría bien estar triste, siempre había pensado que a nadie le queda bien estar triste.

Intentó sonreír, pero no, no pudo, ella era la chica de las verdades, y seguro que ya sabía que no iba a encontrar sonrisas en su boca aquella noche.

5 comentarios:

Mi vida sin mi dijo...

...muy gráfico...todos hemos tenido alguien a nuestro lado q ha intentado arrancarnos una sonrisa en momentos tristes y solitarios...

;)

Espérame en Siberia dijo...

Yo todavía no conozco a alguien que le quede bien estar triste.

ILSA dijo...

"sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad" I.S.

Yo creo que sí hay tristezas y melancolías que le dan belleza al rostro.

yo soy dijo...

A veces el lagrimal lleno, hace dotar al ojo de una belleza abrumadora, que una pupila lejana, entornando la vista, es capaz de pararse a observarla cuando antes era incapaz de econtrarla más allá de su nariz.

Druida de noche dijo...

La tristeza es un estado de animo que facilita la transicion a la felicidad. Queda bien estar triste, porque es la antesala de lo que vendra