martes, 7 de julio de 2009

Cantaleta 2

Tristán entró en el recinto, necesitaba despejarse, respirar, beber algo de agua, estirar las piernas, los brazos, refrescarse, airear el alma, las ideas. Es una de esas personas que cuando se decide a hacer algo, no le gusta interrumpirse, así que había conducido durante horas, sin parar, sin entretenerse, directo.

1 comentario:

Alegria De La Huerta dijo...

No hay nada como tener un objetivo y no dejar que a uno le distraigan... ojalá!