jueves, 13 de agosto de 2009

Mecanismos

Era incapaz de recordar desde cuando tenía aquella herida en la encía, pero allí estaba, justo en el rincón donde se debería encontrar su muela del juicio. Resultaba una llaga "útil", por dolorosa.

Sucedía que cada vez que estaba a punto de ser demasiado sincero, excesivamente confiado, espontáneo, le bastaba tocarla, rozarla con la punta de la lengua, para conseguir que se dispersaran todas las palabras que estaban a punto de ser articuladas.

Bastó una tarde de besos, besos sanadores, besos reparadores, besos... enamorados, para que aquella hendidura se cerrara, y no quedara el más mínimo recuerdo del mecanismo que le había resultado tan indispensable.

Y es que, desde aquella tarde, sólo podía vivirla, a ella, con una determinación incondicional, sin reparos, ellos.

4 comentarios:

Cibertecla dijo...

Besos sanadores, regeneradores. Nos devuleven a la vida, besos aditivos..

yo soy dijo...

los besos pueden curas heridas o abrir otras

CrisTicienTa dijo...

Q rica medicina! :)

cmo estas?!Un besito!

La del Planeta dijo...

romántico.