martes, 4 de agosto de 2009

Morder necesariamente

Se presentaron de urgencia exigiendo con vehemencia la atención de un cirujano maxilofacial... ambos tenían la mandíbula desencajada.

La premura, la impaciencia, no estaba causada por el dolor físico que la propia luxación les provocaba, se motivaba por la necesidad de continuar besándose, devorándose, demostrándose a dentelladas el hambre que sentían el uno del otro.

4 comentarios:

Alegria De La Huerta dijo...

Eso me es muy familiar... Cuando llegó mi hermano diciendo que le había desencajado la mandíbula a su novia de entonces, yo no entendía porqué era eso... no lograba entenderlo... ;)

Laia... dijo...

a veces, se convierte en necesidad…

Campanula dijo...

Muy bueno, en verdad que si, aunque a veces es mas necesario que real.
un saludo

La del Planeta dijo...

salvaje y visceral.