viernes, 6 de noviembre de 2009

Decires

Desconfiaba de ciertas palabras, y aunque se le amontonaban en las ganas, y en la necesidad, no era capaz de articularlas.

Manejaba la certidumbre, internamente, de que sus dimensiones eran colosales, y le horrorizaba pensar que, una vez comenzaran a construirse, acabarían por dislocarle la quijada en el intento.

Tenía el convencimiento, tristemente, de que existen vocablos que no le cabrían nunca en la boca.

1 comentario:

Lara dijo...

no hay hueco para algunas cosas