lunes, 23 de noviembre de 2009

navegar en tintas

Me gusta cuando se va la luz, ya sabes, esos momentos que nos dejan la espalda helada por la expectativa, porque nos garantizan una conversación que nos lleva siempre más allá del horizonte, por lejos que esté.

Me gusta cuando me siento sólo, claro, una sensación, porque inmediatamente lo ves en mis ojos, y sabes como quieres acogerme en ti, arrullarme... y nos cobijamos.

Me gusta cuando no nos encontramos, sí sí, esas situaciones en las que las palabras se nos antojan inútiles y necesitamos mancharnos las manos para comprender exactamente donde queremos llegar... y llegamos.

Me gusta... me gusta tener un sueño tímido, ridículo, quebradizo... y es que no hay nada comparable a despertar en mitad de la noche y sentirte tranquila, aunque ni durmiendo dejes de moverte...

Hasta, mira la locura, me gustan esas bocanadas sin soplo, esas ocasiones que me quedo sin aliento... cuando pegas tanto tu boca a la mía, que me robas el aire... y luego, ocupas tus labios, y los míos...

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gusta cuando apareces en mis sueños...