sábado, 19 de diciembre de 2009

Aditamentos

cada vez que te giras para mirarme

Ella le había prometido que le regalaría una tarta el día de su cumpleaños, y, además, había conseguido convencerlo de que, a veces, la fecha en que se cumplen años puede modificarse ligeramente... por supuesto, siempre como un hecho muy muy excepcional y de forma completamente extraordinaria... pero, es que, les había resultado imposible compartir ese día concreto.

Ambos coincidieron en que no podía tratarse de un pastel cualquiera, ella quería cocinarlo para él, y él estaba encantado con la idea, tanto que se ofreció como ayudante. Era la primera vez que cocinaban juntos, bueno, realmente cocinaba ella, él se limitaba a seguir minuciosamente sus instrucciones... y claro, a interrumpirla en multitud de ocasiones con miradas, caricias y susurros... "estás tan bonita", le decía, y, tras comprobar que se dibujaba una sonrisa en sus ojos, volvía a su quehacer.

La receta estaba sobre la mesa, y aunque ella se la sabía de memoria, él, entre risas y besos, la consultaba de reojo para confirmar que no había ningún olvido.

"Ya, ya está todo", afirmó él después de comprobar que habían añadido todos los ingredientes, entonces ella lo miró, y sonriendo le dijo, "que te has creído tú eso, ven", lo agarró de la camiseta, lo atrajo hacia ella y se ataron en un abrazo formidable, como solo ellos dos saben, desmedido.

5 comentarios:

Cibertecla dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cibertecla dijo...

después de leer esto... no sé como podré hacer yo la tarta que ahora me toca!

^__^

Paris Quelart Budó dijo...

¿Dónde te has metido?
Felices fiestas.

Alegria De La Huerta dijo...

Muy pasteloso, no? ...feliz año!

Afterimago dijo...

qué bonito!