viernes, 15 de enero de 2010

Mapas

Querido ángel:

Tengo que agradecerte tantas cosas, tantas... pero el motivo de esta misiva es hacerte saber cuánto disfruto acompañándote en esas acrobacias tuyas, nuestras, que de forma tan grandiosa emprendes, emprendemos, cuando estoy a tu lado.

Sí, ya sé que piensas que soy yo quien pone las alas, pero no ángel, tú eres la experta en atrapar utopías aparentemente impracticables, tú, que tienes esa habilidad para averiguar el más fabuloso de los lugares y llevarme hasta él...

Así que, ángel, ya anhelo volver a acaparar todas tus sonrisas.

Con todos mis sueños en los labios, un beso.

1 comentario:

candela dijo...

y qué fácil debe resultar darle la mano, el corazón, en esas acrobacias...

besos

:)