viernes, 26 de febrero de 2010

mundo nuevo

¿Te preguntas
por qué?

viernes, 19 de febrero de 2010

madrugar para ti

Contigo,
en permanente armisticio
(exceptuadas las escaramuzas
en los bastiones de tus sábanas).

miércoles, 17 de febrero de 2010

Piel roja

Esta mañana, al despertar, me dolía la espalda, era una especie de desazón en la piel, como un escozor agudo... en el espejo del baño comprobé la razón, mi piel está rasgada, tengo arañazos en sendos omóplatos que nacen en los hombros y descienden, aún ahora, dolorosamente...

Obviamente, por la ubicación y modo, no pueden ser autoinfligidos, a pesar de la evidencia, inmediatamente revisé mis uñas, y efectivamente, no he sido yo... así que, sólo me queda preguntarme quién se coló anoche en mis sueños... porque el motivo es indudable...

martes, 16 de febrero de 2010

Hábitats

Anfibio, etimológicamente, proviene del griego, en particular del entendimiento que sucede entre las expresiones αμφι (/amphi/), ambos, y βιο (/bio/), vida, lo que significa, literalmente, ambas vidas, ambos medios, dos entornos, dos recursos, los dos, el uno y el otro, uno y otro, tú... yo.

En ocasiones, resulta perentorio un proceder anfibio, ocurre que el paisaje, a base de transitarse, se troca estanque, o laguna, o incluso embalse... entonces, es momento de sumergirse en el nuevo contexto, reconocer sus circunstancias con reiteración, mancharse haz y envés...

Realidades anfibias, coyunturas deleitosas.

sábado, 13 de febrero de 2010

sapiencia e invencion

En ocasiones, la inmensidad, lejos de sobrecoger, enardece... me refiero, por supuesto, a las casuales coyunturas en las que nos proporciona incontables y apasionantes territorios a explorar. La empresa, ante tamaña provocación vital, no puede ser otra que disponerse a hollar cada piélago con vigorosa entrega.

lunes, 8 de febrero de 2010

Recetario: tostadas de mermelada de fresa

Ingredientes (2 personas):

2 rebanadas de pan, morenito, preferentemente, blanco, en otro caso.
210 gramos de mermelada de fresa.
30 gramos de mantequilla.

Preparación:

1.- Comenzamos templando las rebanadas, el proceso debe realizarse minuciosamente, se trata de aplicar el calor conveniente a las rajas hasta que alcancen la calidez pretendida. Es éste un quehacer fundamental, no se debe ser cicatero en el tiempo que fuere necesario emplear.

2.- Descubrimos la mantequilla y embadurnamos sendas rodajas con suavidad, posibilitando que su calor la haga enternecerse, fluir, e impregnarlas adecuadamente.

3.- Para terminar, destapamos la mermelada y manchamos con ella los lugares previamente untados de mantequilla, esto es, cada una de las rajas, con suma vehemencia y profusión.

Consumo:

Debe ser inmediato a la elaboración, se iniciará con un lengüeteo cadencioso de las superficies pringadas para seguir con una libación exhaustiva y rotunda hasta lograr el propósito último, un desayuno placentero y compartido.

jueves, 4 de febrero de 2010

acerca de ti

¡Ay!, ¿cómo rebatir aquellos trapicheos dactilares asaz huidizos y bulliciosos?, ¿cómo oponerme a esos intercambios digitales que se elevan de la cadencia acompasada a la anarquía más heterogénea procurando sofocos elocuentes y súbitos escalofríos...?

miércoles, 3 de febrero de 2010

transgresores e imperfectos

El invierno es un patán tosco que nos obliga a revestirnos de angostas indumentarias, nos fuerza a ocultar nuestra piel de forma miserable, nos constriñe e impone la renuncia al tacto, al roce, a la caricia...

Suceden, sin embargo, coyunturas que avivan la certidumbre de que la primavera está cerca, circunstancias que nos provocan regocijo al mostrarnos esas pequeñas grietas que, incandescentes, exaltan la imaginación y, por ende, la sonrisa.

Hablo, por ejemplo, de los armoniosos tropeles alados que surcan el cielo construyendo mil figuras aventuradas, de esos almendros entusiastas que deciden detonar y arrollan al gris reinante... y claro, de nuestros cadenciosos despertares bajo tus sábanas, cuando, entre arrumacos, ignoramos que el Sol lleva horas ocupándose de manchar nuestros abrazos a los pies de tu ventana...

lunes, 1 de febrero de 2010

el secreto mas cuidado

Al despuntar cada día, muy de mañana, huyen, sin decir nada a nadie, es su confidencia más íntima... amanecer tras amanecer escapan, y se encuentran, se exploran, se sienten en su singular planeta, allí donde el cielo es siempre el más azul, y la objetividad, reducida al mínimo, huele a vainilla...