lunes, 19 de abril de 2010

Privilegiado

De un tiempo a no hace tanto él venía manoseando la ilusión de que una serie de hechos maravillosos, una colección de sucedidos sensacionales o un desfile de circunstancias portentosas pudieran convertirse en situaciones frecuentes, usuales o acostumbradas y que, aún así, siguieran conservando su naturaleza excepcional, todavía sorprendieran y resultaran fabulosas e incluso mágicas.

Un buen día se tropezó con ella y juntos decidieron comenzar a descubrirse, desde entonces sucede que esa esperanza anhelada, lejos de resultar una fabulación, se materializa cada vez que comparten espacio y luz.

2 comentarios:

kasiopea dijo...

Que bonito poder compartir con alguien desde el momento en que te tropiezas con el espacio y luz.... Y seguir compartiendo todos los dias...

Un abrazo

HADAS dijo...

Todos podemos ser unos privilegiados... aunque sea un segundo, un minuto, una hora... un año.