jueves, 13 de mayo de 2010

Herejías

La atmósfera se carga de un atribulado patetismo cuando, el que más tarde consideraremos bravo y heróico, se dispone a dictarnos, de nuevo, las normas de la más pura ortodoxia catecumenal.

"Convecinos, ocurrirá como siempre, y haré lo que me han indicado", la concurrencia ubicada en los palcos vitorea y festeja hasta amoratar sus manos, los fámulos, sirvientes, mozos y demás ocupantes de la corraliza, abandonan los quehaceres ordinarios durante un instante para, decepcionados, asumir la normalidad... su ilusión encallecida no concede márgen para mayor lamento.

Al día siguiente, instituciones, entidades, organismos y corporaciones loan al glorioso héroe, "hizo lo que le exigimos y como le ordenamos, todo un valiente".

Lo que realmente demanda la situación es un protagonista audaz, un temerario acólito de la más rompedora heterodoxia... un personaje de ficción, al fin y al cabo.

2 comentarios:

Rocio.B dijo...

creo que me alcanzan los dedos de una mano para contar cuanta gente conoce a Jodorowski... vos sos uno de ellos!...
respecto al post... clap clap clap! me gusto mucho!

-te voy a seguir-

FlorVenenosa dijo...

Audaz, temerario...¿ficción? yo quiero esas realidades pero tienes razón es difícil (que no imposible)