jueves, 29 de julio de 2010

mismo sentimiento por ti

Él acostumbraba a contarle del azul libertad y del rojo pasión, del mar inmenso y del cielo abierto, de caminos de paseos infinitos y de faros de brillo incansable, ella sonreía y deseaba con todas sus fuerzas que existiera un lugar así, mientras, lo escuchaba con toda su piel.

Un día de miradas compartidas y risas cómplices se agarraron de la mano y, sin más, comenzaron a flotar, a volar, a vivir, a ser, a estar... y desde entonces...

1 comentario:

ILSA dijo...

desde entonces la vida