jueves, 29 de septiembre de 2011

1825

Friedrich Mohs estableció una escala de dureza según la cual el más resistente siempre deteriora al émulo.

Tal vez, en algún momento, dureza y resistencia llegan a confundirse, pero no siempre resiste el más duro. A menudo, la transigencia y la tolerancia proporcionan un mejor apoyo que el cimiento más pétreo.