jueves, 29 de septiembre de 2011

1825

Friedrich Mohs estableció una escala de dureza según la cual el más resistente siempre deteriora al émulo.

Tal vez, en algún momento, dureza y resistencia llegan a confundirse, pero no siempre resiste el más duro. A menudo, la transigencia y la tolerancia proporcionan un mejor apoyo que el cimiento más pétreo.

2 comentarios:

FlorVenenosa dijo...

La dureza y la resistencia son importantes, para según qué cosas, pero para otras es bastante prescindible, eso seguro; en cambio la transigencia y la tolerancia siempre son necesarias.

(me ha gustado eso de que no siempre resiste el más duro, cuánta realidad...)

Un saludo!

Alegria De La Huerta dijo...

Maleable, entre otras cosas.